LA NUEVA HISTORIA DE EL PORTÁTIL

Por Juan Pablo Meneses, director Universidad Portátil

El Portátil está de vuelta. Este es el tercer intento, y esperamos que dure mucho. Este nuevo impulso llega en la mitad de una pandemia, con Latinoamérica en cuarentena, con un virus que obliga a todo el planeta a taparse la boca y con una industria de los medios en caída libro. Es tan fuerte la crisis que viven los medios, que cuando ya pensábamos que se había tocado fondo, que ya nada podía salir tan mal, ocurre algo que los hunde todavía un poco más. Es un final tristísimo. 

¿Tiene sentido seguir intentándolo?

Primera edición de El Portátil, en julio de 2011

Aquí pensamos que sí. Y por eso porfiamos. El primer intento con El Portátil apareció en julio de 2011. Era un boletín con entrevistas y noticias de la Escuela Móvil de Periodismo Portátil, donde contábamos en qué estaban nuestros ex alumnos. Esa primera versión duró cuatro ediciones. Cuatro meses.

De aquella vez, la conclusión que sacamos era que faltaban historias, y entrevistas. Los años que siguieron hubo un par de nuevos intentos por salir, pero ni siquiera llegaron a publicarse. La vuelta de El Portátil, tel segundo intento, comenzó en octubre de 2018.

Esa segunda versión apareció como el newsletter de la Escuela de Periodismo Portátil, con noticias, entrevistas largas, y crónicas. Era un newsletter mensual, y duró solamente dos ediciones. Dos meses.

 

De aquella segunda vez, la conclusión fue que los Medios ya no pueden tener periodicidad fija. Querer salir cada hora, o cada día, o semana, o meses, es la medida más anti-periodística que alguien pudo inventado. ¿Por qué dejar la definición de nuestro trabajo al tiempo, más que a una buena historia o una noticia importante?

En las salas de redacción antiguas (de las que todavía quedan, pocas, tradicionales, llenas de zombies), la adrenalina aparecía (aparece, en esas pocas que todavía quedan) con la hora del cierre. ¡Hay que cerrar! ¡No hay más tiempo! ¿Qué es esa locura del tiempo? Muchas veces lo escuché: es mejor entregar un texto a tiempo, que un texto bueno. ¡Las locuras que uno escucha!

Segunda versión de El Portátil, Octubre de 2018.

Esta tercera edición, aparecida la primera semana de agosto de 2020, El Portátil vuelve convertido en la revista de la Universidad Portátil. Y no tendrá fecha. No será una vez al mes, ni una vez a la semana, ni una vez al día. Cada nuevo número saldrá cuando esté completo, cuando tengamos todo el material. Y si no está completo, no saldrá. No debería salir. ¿Cómo aguantamos tanto tiempo leyendo periodismo que no estaba listo para publicarse?

Cada edición tendrá tres textos. Una crónica, un testimonio y una columna.

En esta edición la crónica es de Nicolás Cabrera desde Brasil. Ahí nos cuenta la historia de Forlandia, el pueblo que construyó y abandonó la Ford en la selva. Un texto que Nicolás trabajó en nuestro taller de crónicas de viajes.

Esta vez, el testimonio viene de la mano de Valentina Rodríguez, periodista ecuatoriana, que decide esterilizarse y se encuentra con un Quito que deja bien reflejado en su texto.

Y la columna, es esta misma. La que sirve de bienvenida a la nueva historia de El Portátil.

Siempre que aparece un nuevo medio, la gente se pregunta quién pone el dinero, o cómo se financia. Para ser totalmente transparente, lo dejamos claro desde el inicio de esta nueva etapa: El Portátil tiene un financiamiento compartido entre la Universidad Portátil y la Iglesia de la Religión Portátil, y está enfocado en conectar a nuevos autoras y autoras con audiencias de toda América Latina.  

Hechas todas las aclaraciones, esperamos que esta vez duremos más que las anteriores. Al menos hasta julio del 2021, cuando se cumplen diez años de esta historias. Eso sí, en caso de caer antes, si volver a quedarnos tirados en el camino, de seguro habrá un momento en que lo volveremos a intentar.

Revista El Portátil, agosto 2020